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BOLETIN
A
COMERCIAL
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Ano I.)
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(Num. 26.
♦
PARLAMENTO.
El <fcbate sobre los derechos de]
azucar, se ha terminado finalmente, y
los Ministros han perdido, teniendo en
contra Suya una mayoria de 36 votos.
Desde que el debate comenzo, hubo varios discursos de una parte y otra, los
que han continuado hasta la septima no
che en la cual tuvo fin. En esa noche
I9S de la oposicion estuvieron callados,
dejando el campo de batalla a sus con-
trarios, algunos dc los cuales se habian
propuesto hablar. Sin embargo, la con
sideracion de que muy pronto debia tor-
imiiiii-:" la cuestion, dio nuevo vigor a
los qu« parecian mas debilitados, y el
debate cobro ini.vur grado dc interes.
Mr. Sfaeil fue el prifflgro que exprest
<rt)ri calor, citando varios extractos de
la ultima opinion de Mr. Huskigson en
contra de los derechos del trigo, para
contrarcstar de este modo los esfuerzos
de -su's contrarios.
Mr. Herries ataco con energia la de-
ficiencia del sistema de Hacienda, del
cual era responsable el Gabinete actual, Mr. Villiers demostro la ventaja
que resultaria de Ja proposicion hoeha.
Hasta Sir Edward Knatchlul emitio su
opinion cnergioamente, y los sarcasmos
de Mr. Charles Buller dieron variedad
a sus argumcntas. Entonces entro el arbiter rerun Parlamentario Sir Roberto
Peel, el cual cpnocio que todos estaban
ansiando saber cual habia sido el resultado de ocho noches de discusion.
More suo, prometio ser explicito y efec
tivamente lo fue ii su modo, esto es,
dc un modo muy complicado. Con respecto a la cuestion mas inmediata, los
derechos del azucar, se nogo perentoria-
mente a comunicar su resultado en aquel
momento : qucrte mantener el orden de
las cosas por tlnto tiempo como hace
que las Indias occidentales " se encuentran en el mismo estado que aquel en
que ellos so hallan actualmente," priva-
das de los medios de poder competir
con los extrangeros y produciendo uni-
•oajnente el azticar necesario para el
consumo del pais " a precios muy equi-
tativos."
Sir Roberto manifesto la protection
de que tanta necesidad tenian las Indias occidentales despues del sistema de
aprendizage, y los grandes deseos que
tenia el jmcblo de que se hiciese una
rebaja en los derechos del azucar, pero
como nadie le apoyo, sus argumentos
no hicieron efecto alguno. Con respec
to a la cuestion del trigo, se expreso
Con pias energia, declarandose entera
mente en fator de una reduction en la
escala de derechos del trigo, pero que
del mismo modo que Lord Palmerston,
no podia fijar esa rcduccion Sir Roberto, por tanto despues dc haber habia
do por algun tiempo, no quedo en nada, Por lo que toca a los derechos de
la madera, no quiso decir nada, pues
el gobierno no habia producido informe alguno, y 61 estaba tan ignorante
como los demas respecto de este particular; pero apartandonos de esjtas par
ticularidades, Sir Roberto comunico todo
esto dandole la apariencia de confian
za, y estuvo tan explicito, como lo hu
biera podido estar si los Ministros hu-
biesen hecho dirtiision hallandose el
ocupando sus lugares. Queria apelar al
pais, y queria dar la seguridad finan-
ciera " consideracion;" pero cual seria el
resujtado de esta deliberation, era lo
que no podia decir.
La franqueza de Sir Robert ha sumi
nistrado al pueblo los mas claros infer
mes de que el coadyuvaba a las miras de
cretadas y de que su objeto principal
no era otro que asegurase a si mismo,
siguiendo el curso de los acaecimientos,
Sus discursos eran en extremo moderados
del mismo modo que sus pensamientos,
y todo su conato se dirigia a no mos-
trar ninguna oposicion a. <ia imperative
demanda popular. La exposicion que hizo de la miserable position de sus ri
vales, y su modo de pensar equivoco
no aprobando ni desaprobandp, tenian
unicamente por objeto grangearsc la confianza general y desarmar Ios ammos
iiostiles, porque 1 quien hubicra resistido
a tan amable cabaliero ?—Quien se hu
biera atrevido a desmentir tanta in-
genuidad, tanta discretion ? Quien desa-
probaria su sistema que consiste en do
blegar su ambition, hasta el extremo de
no decir yo quiero, sino puedo, obedc
ciendo en un todo los mandates dc su
soberano y de su pais, no obstante que
estos fuesen contrarios a su modo de
pensar? Nunca, nunca sir Robert so h
mostrado tan *'omplaticnte y obedientc.
J)e este modo fliP derribado por tier
ra el nuevo presupuift! nt.ido por
el Ministerio. Sir Robert aomp-
Palmerston, quien pronuncio on elG6ll§fl=
tisimo discurso, fundado en argumentos
muy graciosos aunque acompanados de
sarcasmos, todos ellos dirigidos a mor-
der a los que se han declarado en contra de su sistema filantropico, y que a
pesar dc eso son los primeros en espe-
cular con el azucar colonial, pondc
indolo y pretendiendo hacerlo pasar
por mejor que otro cualquiera. No obs
tante este discurso, que fue el mejor que
se pronuncio en todo el debate, su partido cayo; la Camara se dividio en
los mitades para votar, y la propuesta hecha sobre la diminution de los derechos del azucar fue negada con una
mayoria de 36 votos, siendo el numero
que Ia apoyaba de 283 y el que esta
ba en contra de 319. Esta mayoria, sin
embargo, no ha sido tan grande como
algunos creian. En el momento de la
votacion, faltaban 18 de los que apo-
yaban la propuesta, luego a esta circuns-
tancia se debe el que la mayoria sea
de 36, que de otro modo solo hubicra
sido de 19.
El Canciller del Echequer dijo que
en el siguiente Iunes se trataria de los
derechos anuales del azucar. " j, Es esto
todo"? parecian preguntar los palidos
semblantes de los miembros y de los
extrangeros. Lord John se Ievanto en
seguida, y a esta accion sucedio un movimiento general. " 1 Es cierto que la
camara no se reunira hasta el limes
proximo ? " Jamas agitation alguna ha
sido mas claramente expresada, y Lord
Darlington que participaba de la ansie
dad genera], pregunto entonces cuando
tendria lugar Ia cuestion de Ios eriales,
a lo que contesto Lord Jonh con Ia
mas completa tranquilidad: " El 4 de Ju
nio." Tanto los miembros como los ex-
geros han celebrado debidamente
el nacimiento de este ridiculus mus.
Los ministros Whigs, conservan no-
minalmente sus puestos, pero general-
mente se espera un proximo cambio de
Parlamento, asi como una temporaria
contribucion. He aqui otra vez al pueblo sumergido en Ia confusion que acompana siempre a las elecciones.
La Camara de los Lores no celebro
su sesion el 18, por haberla prorogado
hasta el 24, y la de los Comunes no se
reunio tampoco el 19.
Mayo 20.—En contestacion a una pre
gunta hecha por Lord Darlington, Lord
John Russell dijo laconicamente, que ha
ria mencion de los derechos del ti'igo,
anunciados para el dia 4 de Junio. La
Camara decreto que fuese el 24.
Mayo 24.—En la Camara de los Lores ha habido una fuerte discusion acerca de los derechos del trigo ; pero nin-
gtino de los hombres prominentes tuvo
parte en ella.
En la camara de los comunes, Sir
R. Peel se Ievanto para dirigirse al preo-
pinante, y desde que comenzo a hablar
todos guardaron el mas profundo silencio. " Me Ievanto para decir que en e)
proximo jueves hare una motion con
cerniente a este asunto y en que la o-
pinion de esta eamara cs, que el gobierno de S. M. no posee suficiente
mente su confianza, para inducirla a que
tome las medidas que crca convenien-
tes para asegurar la felicidad publica, y
pie la continuation de los individuos
que la componen en sus respectivos
destinos, bajo el influjo de semejantes
circunstancias, esta on oposicion con el
espiritu de la Constitucion."
Esta observation fue recibida con in-
moderadas carcajadas.
Lord Sandon pregunto que era lo que
se hacia 6 sc debia hacer con respecto
1 las hostilidades existentes entre la Re-
lublica Oriental y la Argentina. Lord
Palmerston contesto quo la Republics
Oriental hsMS ppdido la intervention
de la Inglaterra, f fjlle cstaba pr°n,a a
intervenir siempre qui- W ,uviese el con"
sentimionto de la Republica1 AfggRftP*
Lord John Russell en contestation1 §
una pregunta hecha por el capitan Pol
hill, corrigio su error de que la causa
de Mc Lcod habia sido somctida al fa-
llo de un tribunal Federal.—No ha sido sometida sino por habeas corpus, al
supremo Tribunal del Estado de New-
York.
Al reunise los individos que componen la Camara, el Canciller del Exchequer promovio la cuestion sobre Ios derechos del azucar im por tado, a la que
se siguio un ligero debate entre Sir Robert Peel, Mr. Hume, Lord John Russell
Lord Stanley; pero nada. resulto de
el, pues tomo mas bien un caracter personal que publico.
Mayo 25.—En la Camara de Ios Lores tuvo lugar otro debate irregular con
respecto a Ios derechos del trigo, el
cual fue cortado por el duque de Wel-
ington, quien con su acostumbrada sangre fria dijo a sus senorias, que se abs-
tuviescn de discutir ciertas materias q-ue
no debian presentarse ante la Camara.
Esta observation fue prontamente obe-
decida.
Un gran numero de peticiones se han
dirigido a la Camara de los Comunes
a fin de que se vuelva a tratar de los
derechos del trigo.
Mr. T. Ducombe aparece el primero
en una larga lista escrita en un inmen
so rollo de pergamino, el cual tendra
cerca. dc cuatro pies de diametro. Con
el iban multitud de pequeiios royos, que,
semejantes a los satelites que rodean a
un planeta, toman de el la luz que les
hace brillar, Ios cuales ocupaban gran
parte del pavimento de Ia Camara entre Ia mesa y la barra de entrada. Mr
Ducombe observo, que el habia sido el
encargado para presentar dichas peti
cioncs, pero que a causa de su mucho
volumen y peso, no las habia podido
presentar de otro modo. (Risas). Como
cl objeto de todas estas peticiones se
habia puesto en uri pliego de papel,
despues de haberlas Ieido cuidadosa
mente, Mr. Ducombe comenzo a enu-
mcrar Io« nombres que se veian en la
lista, los sitios de donde venian, y lo
que demandaban (Atencion, atencion.)
La mas grande de todas las listas,
era la de los obreros dc Wales, cuyo
niimero ascendia al de un millon y tres^
cienios nombres. La segunda era de
Manchester, firmada por 9,794 personas:
la tercera de New-Port, firmada por
5,000 individuos: la cuarta de Chorley,
firmada por 6,070: la quinta dc Wi-
gan firmada por 1,750; y la sexta y ultima de Norh Allcrton, firmada por
671. Habia otras muchas de Montrose,
Cockermouth y de otras muchas poblaciones situadas en el nortc de Inglaterra: de Dublin, Chcstcr-le street, Back-
woodes, Newborough, Derby, Chester,
Ripon, Bristol; ademas varias peticiones de las inmediaciones dc Londres,
dos de Henley y otras eon un mime^
ro de firmas, que ascendia a 48,800,,
haciendo un total dc 1,348,848. (Escu-
chad).
Las peticiones tenian por objeto su-
plicar ii. la honorable Camara, tuvieso
la bondad de dirigirse a S. M. para
que lo mas pronto posible decidiese de
la suerte de los prisioneros enccrrados
por asuntos politicos. (Escucliad). Segundo ; que otorgase un entero perdon a
John Frost, Zeplaniah Williams, y Williams Jones, que en aquel momento su-
frian el castigo de deportacion por toda la vida en una colonia; y tercera
que la Camara tomase con ompeno Io
que le suplicaban. El honorable miem-
bro concluyo pidiendo que se leyesen
todas las peticiones.
Mr. Laeder apoyo esta motion.
L§ (lefi'ota de los ministros no ha sido segun!:! §©iB0 se creia por una di-
solucion del partem* nto. Los ministros
han hecho un ultimo <<sf»ierzo para ver
si podian presentar de nuevo h la Camara la cuestion conccrniente k \ti§ 4§*
rechos del trigo. Creemos sin embargo,
que el 4 de Junio los ministros con-
scguiran la victoria, y en enso de una
derrota, la mayoria en contra de ellos
no sera mas que de tres a cuatro votos.
Pero Ios astutos conservatives no tienen ganas de arriesgar otro combate,
asi es que se contentan con decir, " falta de confianza:" creemos que en esta
motion los ministros prevaleceran, sin
embargo puede suceder al reves. Si sa-
len victoriosos, se ocuparan inmediatamente de los derechos del trigo, y si
son derrotados disolveran el Parlamento. Con todo, hay fuertes probabilida-
des de que en esta epoca habra una
disolucion de Parlamento, y entonces
toda la Inglaterra se entregara a las inquietudes de una eleccion general.
Se dice que en caso que tenga efecto Ia disolucion, Lord John Russelsp-
ra el candidato que propondra la ciudad de Londres, para que ocupe el sitio de Mr. Grote, quien se retira'ra.
-El conde de Survilliers [Jose Bonaparte] con su cunado el principe de
Canino, su hijo Luciano y un numero-
so stJquito, se han embarcado en Londres para Genova e] dia 25 de Mayo.
—Adhesion de la Francia al tratado
Oriental.
La siguiente advertencia a!;arace en
el London Globe (organo ministerial)
del 25 de Mayo.
Hemos sido informados, por conducto que cremos fidedigno, que la confe-
rencia de Londres ha firmado formalmen-
te el tratado del Este, que solo tenia
las iniciales de los cinco plenipotenciarios. Asi se ha verificado, en forma oficiai, la vuelta de la Francia a la alianza.
Europea, y el fin de las dificultades que
habia creado el tratado del 15 de Julio,
Este paso no ha dejado de ser cbnside-
Object Description
| Title | Boletin Comercial de Merida y Campeche, 1841 August 7 |
| Description | Spanish Language Manuscripts: Boletin Comercial de Merida y Campeche, 1841 August 7 |
| Collection | John Peace Collection |
| Date-Original | 1841 |
| Local Subject |
Mexico/Mexican History Texas History |
| Publisher | University of Texas at San Antonio |
| Source | John Peace Collection, University of Texas at San Antonio Libraries, MS 296, Box 4, Folder 63. |
| Finding Aid | http://www.lib.utexas.edu/taro/utsa/00169/utsa-00169.html |
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